Después de la separación de Ford, Mazda sigue desarrollando sus planes para alcanzar una producción de 1,2 millones de unidades, con sus propias mecánicas y plataformas desarrolladas "in-house", en Hiroshima. Nos podemos despedir de la época en la que los nipones compartían estructuras con la gente del óvalo azul, o del hecho de que muchos motores de la Ford para Europa fueran en realidad propulsores Mazda de la serie MZ-R.
En esta próxima iteración, Mazda trabaja, según cuenta Autocar, en una plataforma modular expandible, basada en estructuras de largueros y travesaños conformadas por perfiles, formando "cajas", que pueden alargarse, encogerse, estrecharse... De esta manera, este nuevo esqueleto de la casa debería servir para perfilar la gran mayoría de modelos de nueva generación que nazcan a partir de ahora de las líneas de producción del fabricante de Hiroshima.
Desde el Mazda6, pasando por el Mazda3, CX-7, CX-5... Sobre este nuevo esqueleto se montarán las mecánicas de nueva generación SKY, en versiones diésel y gasolina, con tecnologías y soluciones innovadoras, para permitir aguantar en el mercado al menos diez años, cumpliendo ya Euro6 desde su lanzamiento.
De esta manera Mazda ganaría además tiempo para ponerse en marcha en el desarrollo de soluciones alternativas a la gasolina, como los coches híbridos y eléctricos.
Y no olvidemos la idea del RX7 de nueva generación para 2013, que debería llegar con un rotativo de inyección directa y turbos con actuadores eléctricos para evitar el lag... ¿Será la realidad tan prometedora como la pintan?
30 de agosto de 2010
Mazda establece sus planes como constructor independiente
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